• Date Chance

«Primero YO»

Por: María De Anda

@soylamaris


Durante un largo tiempo de mi vida tendí a enfocar toda o gran parte de mi energía en los demás, en lo externo o en lo que estaba fuera de mí. Sin saberlo me hacía creer que las decisiones que tomaba o lo que hacía era por mí y para mí, que era lo que yo realmente quería y lo que me haría feliz.


Hace unos años viví un proceso muy largo en el que mi relación amorosa iba y venía. Tomé decisiones poco afortunadas, cometí error tras error, cortamos y regresamos varias veces. Yo hacía todo lo posible por salvar lo que teníamos sin importar nada más, sin importar que ni él ni yo estábamos bien con nosotros mismos y por lo tanto no podíamos estar juntos en una relación. Estaba aferrada a estar con él, a la ilusión de lo que alguna vez fue y creía que podía volver a ser. Viví mucho tiempo bajo la sombra del ideal de una relación larga, de muchos años, que comenzara desde jóvenes, pasara a matrimonio y finalmente terminara en una familia. Pensaba que lo más importante era complacer al otro, hacerlo feliz, mantener la relación a pesar de todo; aunque eso implicara dejarme a mí al último.



Por todas estas creencias y costumbres me costaba mucho trabajo hacerle caso a mi corazón; pararme frente al espejo, mirarme a los ojos y preguntarme: “¿Cómo estás?, ¿Cómo te sientes?, ¿ qué necesitas?”. Había situaciones con las que yo ya no estaba cómoda, mis emociones estaban de arriba abajo por todos lados, tenía cambios de humor, muchísimas dudas, mucha ansiedad, mi mente estaba a mil por hora dándole vueltas a todo lo que pensaba y la respuesta era simple: ya no estaba feliz.


Al no saber qué me estaba pasando ni mucho menos cómo manejarlo seguía tomando decisiones que me llevaban cada vez más y más a lo mismo. Gracias a la poquita conciencia que mi mejor amiga había cultivado en mí y a mi voluntad de hacer algo para estar mejor tomé la decisión de ir a terapia; necesitaba alguien que me guiara y me ayudara. No fue nada fácil por la creencia que existe hoy en día de que «el psicólogo es para los locos» y porque me daba mucho miedo sincerarme con alguien sobre todo lo que hacía ruido dentro de mí, compartir hasta lo más profundo de mi ser, enfrentarme conmigo misma y sacar a relucir miles de emociones que ni por error me permitía exteriorizar.

Después, en un larguísimo proceso de lágrimas, errores repetidos, errores nuevos y de toparme con pared varias veces; empecé a la vez un proceso que requiere de mucho valor: el del auto conocimiento, auto aceptación y amor propio. Una vez que empecé a escucharme y a conocerme, a saber realmente cuales eran mis anhelos, mis metas y también mis miedos, sin juzgarme, me pude enfocar en lo que realmente me iba a encarrilar y acercar hacía donde quería estar y entendí la importancia de ser HONESTA conmigo misma. Aprendí que lo más importante para mí debía ser siempre yo misma, mi bienestar.


Ahora siempre intento priorizar esa honestidad para tomar decisiones más saludables en todos los aspectos de mi vida. No es fácil. A veces creo que ya lo sé todo y que puedo tomar atajos, que puedo ignorar o aplazar una situación difícil porque sé que va a doler… y pienso que tampoco está mal.

Todos somos humanos, tenemos nuestros procesos y nuestros tiempos para afrontar la vida y está bien, siempre y cuando no perdamos el rumbo hacia dónde queremos llegar.

Hoy me siento muy agradecida y orgullosa porque he logrado, cada vez más, serme fiel a mí misma teniendo siempre en mente y muy claros mis objetivos. Realmente me he dado cuenta que cuando logro mantenerme así me siento libre, plena y feliz; la vida se vuelve más fácil, más ligera, más bonita.


Me he ahorrado pasar por situaciones que, aunque tal vez por un rato hubieran sido padrísimas, sé que más temprano que tarde hubieran terminado en complicadas y tortuosas, y aunque sí creo que todo en la vida es aprendizaje, también creo que hay que aprender a ser conscientes para salir de la fantasía y encontrarnos con la realidad.


Repito, no es trabajo fácil. Se requiere mucho valor para salir de la comodidad, se requiere sacrificio, constancia y seguro varias lágrimas, pero cuando empiezas a confiar en ti mismo y a lograr tus objetivos entiendes por qué todo ese proceso vale la pena, así que tu también #DateChance.


Porque al final entiendes que pase lo que pase, TÚ MISMO tienes la capacidad para siempre salir adelante y lograr todo lo que HONESTAMENTE desees.

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